A solo dos horas de la Ciudad de México, se extiende una región que está revolucionando la forma de hacer y vivir el vino en México: la Región Vitivinícola de Querétaro. Un territorio donde el semidesierto abraza a las montañas, la historia se mezcla con la innovación y cada copa cuenta una historia distinta.
Si buscas un viaje que combine naturaleza, gastronomía, cultura, descanso y experiencias enológicas auténticas, este destino te va a enamorar.
Querétaro se ha convertido en un punto clave dentro del mapa vitivinícola nacional. Su secreto está en su terroir, un escenario único donde los contrastes lo definen todo:
Estos elementos dan origen a vinos con personalidad fuerte y auténtica: espumosos vibrantes, tintos expresivos, blancos luminosos y rosados elegantes. Son vinos que no imitan tendencias; crean su propio lenguaje enológico.
La región obtuvo la Primera Indicación Geográfica Protegida (IGP) de México para sus vinos, un reconocimiento oficial que garantiza:
Este hito coloca al estado en el foco mundial del vino, impulsando el turismo, la economía local y la identidad del vino mexicano.
A menos de 50 minutos de la ciudad de Querétaro —Patrimonio de la Humanidad— el paisaje cambia súbitamente para revelar viñedos extensos, haciendas, casonas y rutas escénicas.
Alrededor, los Pueblos Mágicos que enriquecen la experiencia:
Hoteles boutique, restaurantes de kilómetro cero y experiencias inspiradas en el entorno hacen que cada visita sea inolvidable.
La región apuesta por un desarrollo sostenible y equilibrado, implementando acciones como:
1. Viticultura sustentable
Medición de huella de carbono y prácticas agrícolas responsables.
2. Primer uso de suelo agroturístico en México
Solo se puede desarrollar el 5% del terreno destinado al proyecto, protegiendo la vocación agrícola.
3. Gastronomía de identidad
Creación de una marca colectiva que impulsa la cocina queretana desde la Ruta del Vino.
4. Conexión “kilómetro cero”
Un puente entre el Centro Histórico y la Ruta del Vino, promoviendo productos locales y movilidad responsable.
5. Trabajo colectivo
Un clúster vitivinícola que une esfuerzos de productores, academia, gobierno e iniciativa privada.
El Clúster Vitivinícola reúne 35 proyectos en 8 municipios, cada uno con su propia esencia:
Cada viñedo abre sus puertas con recorridos, catas, gastronomía local y paisajes que se quedan en la memoria.
En pareja:
Escapadas románticas, cenas privadas entre barricas, spas en haciendas y paseos a caballo al atardecer.
En familia:
Granjas de quesos, talleres artesanales, rutas adaptadas y espacios amplios para disfrutar a cualquier edad.
Con amigos:
Catas boutique, conciertos bajo el cielo del semidesierto y festivales gastronómicos.
Foodies:
Desde fuego abierto hasta menús degustación. Cocina local, productos frescos y reinterpretaciones modernas.
Wine Lovers:
Catas técnicas, espumosos de método tradicional, varietales extremos y encuentros con enólogos.
Querétaro no solo produce vino: crea experiencias. Cada copa sabe a historia, a tierra, a autenticidad. Cada visita revela un México que sorprende, moderno y profundamente conectado con sus raíces.
Si buscas un viaje diferente, cercano, lleno de sabor y magia…
Querétaro te está esperando.
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